Información 976 210 710 · www.seguroparadirectivos.com · www.rcprofesionalkalibo.com                        
Mapa del Sitio Web de Kalibo Contacte con Kalibo
Identifíquese / Regístrese
Ya soy usuario de readyshop
Introduce tu usuario y contraseña para identificarte en la web.
Usuario:
Password:
Quiero ser un usuario de readyshop
Si todavía no tienes una cuenta de usuario de nuestro sitio, utiliza esta opción para acceder al formulario de registro.
Te solicitaremos la información imprescindible para agilizar el proceso de compra.
Usuario Público

Tema de Actualidad


 

 

   <<Ir a página principal de Noticias sobre tu Mascota


Casetas para perros, su segundo hogar

Una caseta para el perro debe tener un aislamiento adecuado que proteja al animal, tanto de la humedad del suelo, como de las temperaturas extremas. 

No todos los perros están preparados para vivir en una caseta. Las necesidades para el cuidado de nuestras mascotas en el invierno comienzan a resolverse al final del verano. Es el caso de las casetas que algunos dueños instalan en su jardín para ser "el segundo hogar" de nuestra mascota.

Si queremos que el perro acepte la caseta como un pequeño hogar, donde sentirse a gusto y protegido, hay que tener en cuenta las siguientes cuestiones: elegir bien los materiales de la caseta del perro, escoger la orientación apropiada para el refugio del animal, seguir algunos consejos para el mantenimiento y recordar que no todos los perros están preparados para vivir en una caseta.

Los materiales de la caseta del perro deben aislar del frío, del calor y de la humedad.

En el mercado se pueden encontrar casetas para perros, de plástico y de madera, con precios que oscilan entre 60 y 600 euros.

La cantidad que se pague por el refugio de nuestro amigo dependerá del tamaño y del material con que esté fabricado, aunque también hay quien opta por construirla con sus propias manos.

Las casetas de plástico son a menudo más baratas que las de madera.

Sin embargo, la madera es un material que aísla de manera más eficaz de las inclemencias climatológicas.

En cuanto al plástico, se recalienta mucho con las altas temperaturas, por lo que de cara al verano, no es recomendable su uso.

Las comodidades

Por otro lado, conviene que la caseta para el perro tenga una base de hormigón, que forme una cámara de aire con el resto de la estructura de la caseta. De esta manera, se consigue que el perro esté bien aislado de la humedad que pueda haber en el césped o en la propia tierra.

No obstante, el perro no debe dormir sobre el hormigón, hay que colocarle una colchoneta para que esté cómodo.

La caseta del perro debe tener un tamaño adecuado para que el animal se sienta bien. No es recomendable que sea demasiado grande, para evitar que escape el calor del interior cuando hace frío en el exterior. 

El lugar donde está situada la caseta es importante para resguardarla en invierno de los vientos fríos que, en general, llegarán desde el norte. La mejor opción es situar la entrada hacia el sur o hacia el oeste. Además, para proteger la entrada de la casa, tanto del frío como del calor, se puede colocar una puerta o cortinilla. 

Respecto a los accesorios de las casetas para perros, se pueden adquirir tanto puertas, como colchonetas o esterillas térmicas, para que el animal no pase frío dentro de la caseta.

El rechazo 

Los perros no siempre aceptan de buen grado la caseta que sus dueños les colocan en el jardín.

En algunos casos, no está ubicada en el lugar que les gusta para otear el panorama y vigilar su territorio. Por ello, es importante observar el lugar preferido del perro para dormir y pasar sus ratos de descanso en el jardín.

Esta pista puede ser de gran utilidad para elegir la ubicación de la caseta y asegurarnos de que el perro la usará. 

El espacio exterior donde esté ubicada la caseta del perro debe ser suficiente para permitir que haga ejercicio, corra y se mueva con holgura. La caseta no puede convertirse en un lugar de reclusión para el animal y debe de estar, además, integrada en el entorno de la vida familiar.

No debemos olvidar que el hogar principal del perro es la vivienda familiar y siempre debe tener acceso a ella. 

Una caseta para el perro que esté en el jardín es susceptible de albergar todo tipo de insectos y parásitos, sobre todo, con las altas temperaturas.

Un buen riego con la manguera del jardín ayuda a quitar la suciedad de la caseta. Pero también hay que desinfectar con amoniaco, aclarar bien y aplicar un producto específico contra pulgas y garrapatas.

Conviene lavar con cierta periodicidad las alfombrillas, esteras o colchonetas que se coloquen en el suelo de la caseta.

Puede hacerse con un producto que no dañe el material, pero que desinfecte y limpie en profundidad, como la lejía neutra.

El caso es conseguir que la caseta se convierta en un espacio de retiro y descanso específico para el perro, sin marginarle de la vida familiar. 
 

 

 

© Kalibo Correduria de Seguros. - Todos los derechos reservados
Powered by Readyweb 5