Información 976 210 710 · www.seguroparadirectivos.com · www.rcprofesionalkalibo.com                        
Mapa del Sitio Web de Kalibo Contacte con Kalibo
Identifíquese / Regístrese
Ya soy usuario de readyshop
Introduce tu usuario y contraseña para identificarte en la web.
Usuario:
Password:
Quiero ser un usuario de readyshop
Si todavía no tienes una cuenta de usuario de nuestro sitio, utiliza esta opción para acceder al formulario de registro.
Te solicitaremos la información imprescindible para agilizar el proceso de compra.
Usuario Público

Tema de Actualidad


    

 

   <<Ir a página principal de Noticias sobre tu Mascota


Perros y gatos protegidos del calor.


Los cachorros y los perros y gatos muy mayores son grupos susceptibles de padecer los rigores de las altas temperaturas:

Las primeras olas de calor que nos han afectado son el preludio de las altas temperaturas que depara el verano. Cuando comienzan, es momento de tomar medidas para proteger a nuestros perros y gatos del calor.

Estos animales no tienen la misma facilidad para refrigerarse que los humanos. En el caso de los perros carecen de glándulas sudoríparas para eliminar calor a través del sudor y solo lo pueden hacer a través de la respiración y del jadeo. 


En condiciones normales, los perros tienen una temperatura corporal que oscila entre 38ºC y 39ºC, por lo que tienen poco margen cuando sube su temperatura y pueden alcanzar rápidamente 41ºC o 42ºC, un punto en el que llegan al golpe de calor y pueden morir.

Los cachorros (antes del año de edad) y los perros y gatos muy mayores son también grupos susceptibles de padecer golpes de calor y otras complicaciones de salud, debido a las altas temperaturas.

Los cachorros tienen un sistema inmunitario inmaduro y su capacidad de refrigeración no está al 100%.

Los perros y gatos muy mayores (a partir de 11 años) no pueden mantener una temperatura corporal adecuada con la misma facilidad que un animal joven. Así que hay que tener especial cuidado con ellos cuando comienzan las altas temperaturas. 

El perro o gato que alcanza una temperatura corporal entre 42ºC y 43ºC entra en una fase crítica difícil de superar.

Los síntomas que pueden alertar de que el animal tiene una temperatura corporal demasiado alta son: mareos, sensación de que el perro o gato está enfermo, respira con dificultad, jadea, no puede caminar, pierde el equilibrio, taquicardia, temperatura elevada, mucosas congestionadas, vómitos, diarreas y, en algunas ocasiones, shock o pérdida del conocimiento.

Una vez que el animal entra en esta peligrosa fase, hay que actuar con rapidez porque si esperamos a llegar al veterinario puede ser tarde. Hay que intentar estabilizarle antes de acudir a la consulta. 

El coche en verano, una trampa mortal

La mayoría de los golpes de calor en perros y gatos ocurren en los coches. A menudo pensamos que, por unos minutos, con el coche a la sombra y una ventanilla entreabierta, el perro o el gato no corre peligro. Pero nada más alejado de la realidad.

En solo unos minutos, el coche se convierte en una trampa mortal para el perro. El vehículo puede alcanzar temperaturas que superen los 50ºC cuando hace calor y el animal sufrirá en estas circunstancias una subida de temperatura corporal que hará peligrar su vida. 

Para evitar las consecuencias del calor en nuestras mascotas, conviene: 

a) No salir a hacer ejercicio o a pasear con el perro durante las horas del día de más calor. 

b) Procurar que el perro o el gato tenga siempre agua limpia y fresca a su disposición, durante todo el año, aunque no haga calor.

c) Un animal puede sobrevivir a la falta de alimentos, pero si pierde más del 12% del agua de su cuerpo, puede morir.

d) Si el perro o el gato bebe mucho, incluso más de lo normal, no ocurre nada, porque la eliminará fácilmente. 

e) Si se nota que el perro o el gato tiene mucho calor, refrescarle el cuerpo y la cabeza con agua. 

f) El aire acondicionado también es adecuado para los perros y gatos. Si se tiene posibilidad de tenerlo, el animal tam
bién lo agradecerá. 

g) Recortar el pelaje si es muy largo, pero no dejarlo muy corto, ya que el pelo protege al perro tanto del frío  como del calor. Cuando el animal cuenta con un "subpelo" (capa de pelo adicional), tiene mejor protegida su piel de las inclemencias climatológicas. 

 

 

 

© Kalibo Correduria de Seguros. - Todos los derechos reservados
Powered by Readyweb 5