Información 976 210 710 · www.seguroparadirectivos.com · www.rcprofesionalkalibo.com                        
Mapa del Sitio Web de Kalibo Contacte con Kalibo
Identifíquese / Regístrese
Ya soy usuario de readyshop
Introduce tu usuario y contraseña para identificarte en la web.
Usuario:
Password:
Quiero ser un usuario de readyshop
Si todavía no tienes una cuenta de usuario de nuestro sitio, utiliza esta opción para acceder al formulario de registro.
Te solicitaremos la información imprescindible para agilizar el proceso de compra.
Usuario Público

La Familia y la Mascota

 


¿Cómo conseguir que el perro
sea una parte de la familia?.
 

 

Nadie piensa hoy que una mascota es simplemente un animal y, por tanto, que su puesto en el hogar está al nivel del mobiliario. En las civilizaciones occidentales, el pensamiento mayoritario es que la mascota es una parte más de la familia. El paso que se ha dado ha sido gigantesco, aunque esta convencimiento aún no ha entrado de lleno en el comportamiento familiar, como lo demuestra el hecho de que cada año crece el número de abandonos. Nadie entiende que si progresa el concepto de la mascota como parte de la familia y el perro es calificado como “el mejor amigo del hombre”, cada año se expulse de los hogares españoles a 150.000 perros.

Una encuesta de opinión sobre el concepto y comportamiento de los estadounidense con sus mascotas, realizada por Harris Interactive,  dio como resultado que el setenta por ciento de los encuestados les deja dormir en la cama, cuando antes era incomprensible que se subieran a la cama ni siquiera en el sofá, y el sesenta y cinco ha puesto un regalo bajo el árbol para su mascota.

Poco a poco va creciendo el interés doméstico para mejorar las relaciones entre los miembros de la familia, sean personas o sean animales. En este tema, algunos educadores de perros afirman que “el secreto para crear una verdadera ‘mascota de la familia’ -una que sea gentil, leal y amorosa, tanto para los animales como para las personas- es tratar al animal como un miembro querido de la familia y darle el entrenamiento y la atención que se merece. No es suficiente conseguir una mascota "para los niños". Una mascota no es un compañero de juego temporal para los niños, sino un miembro de la familia para toda la vida que depende de toda la familia, sobre todo de los adultos.

Conseguir esa concordia y colaboración en el seno familiar no depende sólo de la raza que se elija para formar un hogar hombres-animales.

Algunos de nuestros lectores nos preguntan por las razas que mejor se adaptan a consolidar una verdadera unidad casera. Lo cierto es que la raza de un perro es sólo uno de muchos factores que afectan al temperamento y el comportamiento. Los mejores perros para los niños son aquellos que reciben la debida socialización, tratamiento humanitario, ejercicio y atención; a los que se les da comida, agua, refugio y atención del veterinario adecuados; que están esterilizados; y que están alojados de manera suficiente y acogedora.

 

LOS PUESTOS DE CADA CUAL

Para que pueda consolidarse y estabilizarse las relaciones entre los distintos miembros de la familia, hay que dejar bien claro cual es el puesto que en el hogar que tiene cada uno de sus componentes.

El cachorro que llega el hogar debe asumir inmediatamente que su puesto esta por debajo del dueño de la casa. Es la condición indispensable para crear un nuevo hogar en el que tiene un lugar nuestra mascota. El perro tiene la cualidad de integrarse con facilidad en nuestras jerarquías de grupo y nos aceptará como líderes asumiendo cualquier orden que se le dicte, por equivocada que sea. Cuando se adopta un perro, el dueño de la casa debe asumir desde el primer momento el papel y la postura de líder que desempeña el dueño o dueña de la casa, sin dejar que el cachorro haga su voluntad.  

Para lograr que el cachorro recién llegado nos considere líderes y acepte nuestras órdenes, no queda más remedio que educar al perro correctamente y evitar así problemas futuros de conducta.

El periodo de educación del animal en el seno familiar no es corto ni fácil. Todos los criadores de perros y etólogos aseguran que la educación de un perro es una tarea complicada y que no constituye un cometido fácil integrar al cachorro en su nueva camada que es la familia humana.

Los etólogos recomiendan que se emplee siempre el mismo tono de voz para darle las mismas órdenes.

Entre los consejos más generales se encuentra el de pronunciar las órdenes con el mismo tono de voz, sobre todo la palabra “NO”.

Otro consejo es manejar con destreza un sistema de castigos y premios. Cuando el perro ha obedecido una de nuestras órdenes se recomienda darle un trozo de pan o una croqueta de pienso como recompensa por haber hecho caso. Este método es el más aconsejable para conseguir que el perro obedezca y coja respeto.

El Dr. Kurschastki, afirma que para inculcar las reglas básicas para que el cachorro asuma las reglas básicas del hogar “no hay que olvidar que con cariño y caricias todo es mucho más llevadero, ya que además de respeto, el perro sentirá hacia su dueño un amor incondicional. Si además de obediencia, te trasmite cariño, el esfuerzo se verá doblemente recompensado”.

Estas son algunas de las reglas de educación que suscriben la mayor parte de los etólogos y adiestradores: 

Hay que comenzar con la educaciónysocialización del perro desde que es un cachorro o, de lo contrario, es muy probable que se produzcan problemas de dominancia cuando sea adulto.

El perro debe tener juguetes propios a su disposición y sólo jugar con ellos. Por eso, es recomendable quitarle cualquier cosa que haya cogido sin tu permiso.

El que un perro jugando se ponga encima de otro o de las personas es señal de dominancia, por eso no se le debe permitir que lo haga. Es unaposición de autoridad e intenta alcanzarla para saber a qué atenerse. En cuanto se ponga encima se le debe tumbar en el suelo y dejarlo panza arriba un rato, para que asimile que los dominantes sois vosotros.

Hay que utilizar de forma adecuada los premios y castigos, premiándole cuando obedece y castigándole cuando hace algo mal o desobedece. Se conseguirán mejores resultados cuando únicamente premies a los cachorros –refuerzo positivo- que si les regañas -refuerzo negativo-. Tan malo es castigarle sin motivo como no premiarle cuando se lo gana. A veces bastará con una simple caricia.

Los cariños y caricias hacia el perro nunca han de ser gratuitas, sino que deben ser ganadas. Por ejemplo, si quieres mimarlo, lo primero que puedes hacer es darle una orden (siéntate, ven...) y cuando la cumpla, acariciarle.  

En la mayoría de las ocasiones el can convivirá con más de una persona. Por eso es importante que toda la familia esté al tanto de estos consejos básicos y procure no confundirle.

 

<<Volver

 

 

© Kalibo Correduria de Seguros. - Todos los derechos reservados
Powered by Readyweb 5