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Nuestras Razas

    

 
 
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San Huberto, un perro lleno de contradicciones


Testarudo en sus decisiones, es un fiel amigo de los niños a los que
les gusta jugar con los pliegue de su piel.

Podríamos decir que los perros de la raza San Huberto se diferencian de otras razas por ser superdotados en su capacidad olfativa. Sus propietarios caracterizan esta raza  por ser testaruda y firme en sus decisiones por lo que  su adiestramiento exige tiempo pero, al mismo tiempo, es un animal sensible, leal y muy sociable. 

Es un compañero que  perdona rápidamente cualquier agresivo comportamiento infantil. Son perros fieles, amables y buenos con los niños, aunque se les debe vigilar de cerca, ya que a los niños les gusta jugar con ellos tirando de los pliegues de su piel. 

Sin embargo, su carácter es complejo y difícil. Es un perro que prefiere buscar que matar y que se divierte rastreando. Por eso, el San Huberto se utiliza con mucho éxito para buscar a personas desaparecidas, niños o personas que se pierden y no encuentran el camino de retorno a casa.

Según afirman sus entrenadores, su temperamento obstinado se debe en gran parte a su poderoso olfato. La nariz del perro de San Huberto tiene 300 millones de células olfativas y es la más sensible de todas las razas caninas. En comparación, el Pastor alemán tiene 127 millones de células olfativas y los seres humanos sólo tenemos 5 millones.

Su nombre obedece a que el origen se remonta al siglo VII cuando fue criado por los monjes de la Abadía de San Huberto, en Bélgica, con el objeto de rastrear las presas heridas.

Terco pero entrañable

Cuando se sale a pasear, es el perro quien decide la ruta. Si en un momento detecta un olor interesante seguirá su rastro, abandonando la ruta anterior.

La agudeza de su olfato le hace desobedecer  las órdenes de su dueño, a quien no le queda más remedio que ir detrás suyo sosteniéndolo de la correa para que no se escape.

Todo ello obliga a llevarlos atados en todo momento y soltarlo en un parque cerrado. Algunos de sus entrenadores afirman que es un perro desafiante, al que hay que ganarse.

Lo cierto es que es un perro adorable, cariñoso y leal que da mucho cariño y atención, pero que, a cambio, también lo pide. Es un tipo de perro que querrá pasar mucho tiempo con sus dueños porque odian quedarse solos.

Como aspectos negativos, además de ser terco y cabezota, es que suele aullar y que puede oler mal debido a los pliegues de la piel.

Tiene su cuerpo cubierto de pelaje y su cuello está muy bien musculado y tiene una gran papada colgante.

Otro aspecto negativo de esta raza es que suelta bastante pelo, por lo que hay que cepillarlo todos los días. 

A pesar de sus excelentes aptitudes, en general es poco utilizado como perro de servicio porque no tolera muy bien el cambio continuo de dueños. Además, los costos de entrenamiento y alimentación son superiores a los de otras razas.


 

 

 

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