Información 976 210 710 · www.seguroparadirectivos.com · www.rcprofesionalkalibo.com                        
Mapa del Sitio Web de Kalibo Contacte con Kalibo
Identifíquese / Regístrese
Ya soy usuario de readyshop
Introduce tu usuario y contraseña para identificarte en la web.
Usuario:
Password:
Quiero ser un usuario de readyshop
Si todavía no tienes una cuenta de usuario de nuestro sitio, utiliza esta opción para acceder al formulario de registro.
Te solicitaremos la información imprescindible para agilizar el proceso de compra.
Usuario Público

El Veterinario. Nuestro Guía

 

 
 
<<Ir a página principal de Noticias sobre tu Mascota

 

 ¿Deberes para la vuelta de vacaciones?

Es la estación adecuada para realizar pruebas específicas de enfermedades y para vacunar a nuestras mascotas.

El regreso de vacaciones abre un periodo de tiempo en el que es preciso tomar precauciones y poner en marcha cuidados con nuestras mascotas.

Hoy vamos a prestar atención especial a los cuidados referentes
a los parásitos y los virus, que proliferan durante el verano y el otoño.
 
 

LOS TEST DEL OTOÑO

La primera advertencia seria entre los cuidados otoñales se refiere a esa enfermedad que hemos calificado como muy peligrosa para los perros: la leishmaniosis. Aunque ya hemos hablado en otras ocasiones de esta enfermedad, conviene repetir ahora, en las puertas del otoño, los diagnósticos y consejos ante la terrible dolencia.
 Es una enfermedad inoculada por un mosquito en verano pero que requiere de una prueba específica en el otoño con el fin de detectarla. Aunque hayamos usado repelentes y otros métodos frente a los parásitos, debemos visitar al veterinario para que someta a nuestro perro a un análisis de sangre para asegurarnos y, en el caso de que dé positivo, actuar con rapidez.
La Leishmaniosis es una enfermedad producida por un protozoo que es transmitido por un mosquito llamado Flebotomo y está muy extendida por todo el territorio español.

El periodo de incubación es variable. Hay perros que pueden tardar meses en manifestar síntomas clínicos que nos hagan sospechar que están infectados. Por ello, un diagnóstico precoz es muy importante de cara al tratamiento y pronóstico.
Estos son los síntomas de la leishmaniosis: adelgazamiento, diarreas, lesiones cutáneas, aumento del tamaño del bazo, excesivo crecimiento de las uñas, hemorragias nasales, debilidad muscular, fiebre y cojeras. En el peor de los casos puede darse una insuficiencia renal y/o hepática.

También en esta época pueden aparecer los síntomas de otra enfermedad, en este caso transmitida por garrapatas: la Ehrlichiosis. Esta dolencia se manifiesta por adelgazamiento, hemorragias nasales, anemia, disminución del número de plaquetas y fiebre.

LOS PROCESOS CATARRALES

Es También es el momento de pedirle al veterinario que vacune a nuestro perro contra los “procesos catarrales”.
Los virus que afectan al sistema respiratorio de nuestros perros  se manifiestan a través de irritación, inflamación y tos. La traqueobronquitis es muy común y suele ser pasajera, pero si no tomamos una serie de medidas puede complicarse. En ese caso, estaríamos hablando de una traqueobronquitis infecciosa o “tos de las perreras”, en la que están presentes la fiebre y la infección bacteriana.
La “tos de las perreras” es una enfermedad  muy frecuente en los perros y bastantes contagiosa de unos animales a otros. El principal síntoma es la tos, más o menos fuerte, que produce en los perros.
Si el sistema inmunitario del animal funciona correctamente, la enfermedad puede curarse espontáneamente en unos días. En los casos de mayor duración, es necesaria la toma de antibióticos.

LA ALERGIA DE LAS PULGAS

El otoño es un momento adecuado para detectar si nuestro perro tiene alergia a las pulgas.
La alergia a las pulgas es una de las causas más frecuentes de consulta en las clínicas veterinarias durante los meses de verano y de otoño. Algunas personas se ofenden cuando se diagnostica alergia a las pulgas a su mascota. Creen que se está sugiriendo que su perro o gato es un saco de pulgas pero eso no es cierto.
En un perro o un gato normales la picadura de una pulga provocará una mínima irritación. Incluso en el caso de tener docenas de pulgas sólo habrá un ligero picor.
En un perro o gato alérgicos a la picadura de pulga habrá una severa reacción de picor con una respuesta alérgica a la saliva de la pulga y una sola picadura puede provocar un intenso picor durante días o incluso semanas.
Los síntomas van a incluir rascado, el animal se muerde y lame continuamente, notamos en el animal una pérdida de pelo, llagas y costras. Estas autolesiones se producen de una manera bastante específica. Así son más frecuentes en las épocas en que hay pico de pulgas, que son el verano y el otoño.

 

 

© Kalibo Correduria de Seguros. - Todos los derechos reservados
Powered by Readyweb 5